miércoles, 18 de abril de 2012

La Vida Loca

COMENTARIO (REACCION) DEL VIDEO LA VIDA LOCA

Desde el inicio del video, es impactante ver la cruenta guerra que existe entre la Mara 18 y la Mara Salvatrucha por la conquista de los territorios (barrios) en las diferentes ciudades de El Salvador, que existen aproximadamente 14,000 jóvenes olvidados (como ellos se denominan), además durante el desarrollo del mismo, se puede apreciar como los miembros de un grupo de ellos, van falleciendo uno a uno hasta el final de la edición.
La participación de ambos sexos en estos grupos pandilleros denota el grado de involucramiento que logran las pandillas, además de la integración en familia de sus participantes los cuales van heredando la pertenencia, solidaridad, amistad, respeto, lealtad aprendidas desde el ingreso de cada individuo a la clica. 
La policía en su afán de reducir los niveles de muertos y delitos conexos con las maras, provocan que las clicas se fortalezcan al encontrar en la defensa de sus intereses, un punto de cohesión y encuentro en búsqueda de mantener su status quo, ya que al tratar algunos de retirarse de las maras, son marginados por utilizar tatuajes, forma de vestir, hablar, señas, etc. Los mareros no encuentran (según ellos) ningún respaldo por parte del gobierno para su reincorporación a la sociedad, al contrario saben que cualquier iniciativa tendiente a mejorar sus condiciones de vida, luego es utilizada por grupos políticos y autoridades de gobierno para hacer propaganda ante la población.
Los pandilleros satisfacen en las maras  (según el estudio de Demoscopia denominado “Maras y Pandillas”) las necesidades personales que dejaron descubiertas sus familias como el “Reconocimiento y la Autonomía”, ante la falta de atención, apoyo y bienestar. En las pandillas ellos creen encontrar: protección, solidaridad, mayor confianza, mayor madurez y cariño.
Es impresionante conocer como la mayoría de los miembros de las pandillas, son resultado de la desintegración familiar y pobreza imperantes en los países centroamericanos. Las familias sabiendo de su participación, conviven con sus familiares que se encuentran en las maras y se involucran en esta subcultura, esperando que al final del día no hayan fallecido sus hijos. Los miembros de las maras tratan viven día a día como si fuera el último de sus vidas, saben que las pandillas no son juego, que son reales y que al adherirse a ellas tienen el compromiso de respetarla, cumplir sus obligaciones como marero y defenderla hasta perder la vida, por el prestigio y seguridad de los que sobreviven.
Dentro de este video se puede observar como son los rituales y/o actividades de iniciación, como es la convivencia luego de convertirse en miembro de la pandilla además de como se puede ir ascendiendo en la escala de liderazgo establecida dentro del grupo. Cada acción tendiente a reprimirlos los cohesiona aún más, debido a la identidad y a la necesidad de sobrevivencia como grupo y como personas individuales pertenecientes al mismo. Las mujeres al igual que los hombres tienen tareas que realizar además de las responsabilidades propias como madres de familia (que en la mayoría de casos son jóvenes adolecentes), y también ellas tienen que ganarse su posición dentro de las maras y compartir con todos los miembros del grupo.
En conclusión este video me dejo conocimientos para comprender este fenómeno, como una subcultura dentro de la sociedad como se desarrolla, evoluciona y comportamiento  además de los valores propios del grupo para la sobrevivencia en unas condiciones adversas para cualquier ciudadano. Además que no todas las acciones para reprimir a los miembros de las pandillas son buenas, debido a que las mismas provocan que se cohesionen más. Que hay que orientar acciones que generen bienestar y desarrollo dentro de las maras para que sus miembros se superen de una forma positiva y apegada a derecho, para beneficio de las sociedades y por ende los países que afrontan esta problemática.

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